La
profesora de la Universidad de Barcelona, Isabel Solé Gallart ha escrito
numerosos libros y artículos sobre la lectura, sus estrategias y
comprensión.
Hoy me
gustaría hablaros del libro "Estrategias de lectura", en concreto del
capítulo 2. En este capítulo la autora trata de establecer la relación
existente entre leer, comprender y aprender. Al comprender construimos el
significado de un texto. Podemos comprender ya que realizamos un importante
esfuerzo cognitivo durante la lectura, convirtiéndonos así en lector
activo.
Cada uno
atribuye un significado al texto a partir de unos conocimientos previos. Pero
cada persona interpreta cosas distintas en función de ese conocimiento previo,
de los objetivos que persigue y de la motivación que le reporta la lectura.
Esos objetivos o intenciones de la lectura son determinantes a la hora de
activar las estrategias para lograr la interpretación de un texto.Como dice la
autora, no es lo mismo leer para saber si algo nos gusta que leer buscando una
información determinada o si necesitamos formarnos una idea global para
transmitírsela a alguien. De la misma forma nos afectará de distinta manera
dejar lagunas en la comprensión de un texto en función de un caso o de otro y
utilizaremos distintas estrategias para compensar dichas lagunas, como
ignorarlas, dejar la lectura por completo o acudir a alguien que nos lo
explique, por ejemplo.Por tanto podemos decir que los objetivos marcados en la
lectura son fundamentales para determinar las estrategias que vamos a seguir y
el control inconsciente comprensivo de lo que se lee. El fin es leer y
comprender y controlar que vamos comprendiendo. De ejemplo nos sirve el ejemplo
que pone la autora al desordenar una frase( la impide nos comprensión), ya que
dejamos el texto de lado al no comprenderlo para buscar la solución. Por tanto
el control de la comprensión es requisito esencial para leer eficazmente, sino
la lectura no tendría sentido, sería improductiva. El saber porque hacemos algo
es lo que nos hace darle sentido a lo que hacemos.
El leer tiene
muchos objetivos y fines distintos y debemos enseñárselos a los
alumnos. Así además de activar muchas estrategias aprenderán que la lectura
puede ser útil para muchas cosas. De esta manera se le atribuye sentido a la
tarea, sí se sabe que se debe hacer y lo que se pretende con ella, la tarea es
motivante y la persona se siente competente para llevarla a cabo, sino la tarea
puede convertirse en una carga e incluso desmotivarse y abandonarla. En cuanto
a que la lectura resulte por si misma motivadora y será así si el contenido
conecta con los intereses de la persona que tiene que leer y si la tarea
responde a un objetivo. En este caso será tarea del profesor, crear, suscitar y
educar el interés del alumno, presentando con entusiasmo la lectura y no
convirtiendola en algo rutinario, sino en una lectura para reflexionar por
ellos mismos. Estoy completamente de acuerdo en lo que se refiere a la elección
de textos que marca la autora. Estos deben "dejarse comprender", no
ser conocidos por los alumnos.
La autora
trata de hacernos ver que leer es comprender y que comprender,es un proceso de
construcción de significados. Este proceso nos implica activamente a los
lectores al llevar a cabo el esfuerzo cognitivo mencionado anteriormente que
supone leer, conocer que vamos a leer y saber para que lo hacemos. Exige además
disponer de recursos que nos permitan abordar la tarea con éxito, sentirnos
motivados y que esa motivación se mantenga a lo largo de la lectura. Así
podremos afirmar que podremos comprender un texto. Pero la autora nos lanza
otra pregunta, si comprendemos un texto, podremos aprender a partir del mismo?.
Como bien dice
Isabel Solé, aprender algo equivale a formarse una representación, un modelo
propio de aquello que se presenta como objeto de aprendizaje, atribuirle
significado al contenido tratado de forma personal y subjetiva de algo objetivo
para relacionar lo que ya se sabe con lo que se pretende aprender.
Pero a veces
estos conocimientos previos no se ajustan exactamente al contenido del texto,
ya que en la mayoría de los casos esos textos son elegidos para
aprender algo nuevo, obligándonos por tanto a efectuar una revisión
de dicho conocimiento para integrar la nueva información. En este caso podemos
decir que hemos aprendido. Esto ocurrirá cuando disponemos de un conocimiento
previo relevante que nos permite comprender e integrar la nueva información. En
este caso podemos hablar de que aprendemos significativamente y memorizamos
comprensivamente, sirviéndonos de ese conocimiento para resolver
problemas en el futuro. Por tanto desde mi punto de vista y de acuerdo con la
autora comprender y aprender están ampliamente vinculadas y la relación entre
aprender a leer y leer para aprender es muy grande.
Para finalizar
me gustaría añadir que en relación a la educación, la lectura es un arma muy
poderosa para la formación integral de la persona y que debemos enseñar a usar
la lectura como instrumento de aprendizaje. Si enseñamos a un niño a leer
comprensivamente y a aprender a partir de la lectura, le será mucho más fácil
aprender a aprender y esto como ya sabemos es el objetivo fundamental de la
escuela.
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